1. Te lavo las axilas.
2. Te rasco una parte del cuerpo. (approx. 3 min)
3. Te leo el último email que le escribí a mi pareja.
4. Te seco después de hacer pis.
5. Te limpio los dientes de arriba con hilo dental.
6. Te saco 10 pelos con mi pinza de depilar de tu lunar o de cualquier sitio.
7. Te como las uñas de dos dedos de las manos.
8. Contesto por vos el último email que vos no hayas respondido.
9. Te pongo mi canción preferida y la canto encima.
10. Te lavo los dientes con mi cepillo.
11. Te hurgo la nariz y te saco 4 mocos.
12. Te leo los últimos tres días de mi diario.
13. Te doy de comer mi golosina favorita. (approx. 5 vezes)
14. Te limpio las orejas con hisopos.

estamos a su disposición para el

servicio de casa

La Performance en casa de Anderson Feliciano en Caballito, Buenos Aires, ofrece la posibilidad de reconfigurar acciones simples de nuestra cotidianidad tensando los limites entre lo privado y lo público.

Fecha: 23.04.16 a las 15/ 16/ 17

Concepto: katharinajej y Anderson Feliciano

Antonio Ledesma, acerca de la performance (Español)

Reacciones:

“…Brindar servicios a cambio de dinero es básicamente como nuestra sociedad se organiza, y entendí que ponían eso en tela de juicio al ofrecer con muchísima cordialidad servicios “absurdos” y que incluso llegaban a incomodar al “cliente”. Me acuerdo que los servicios me resultaban muy extraños y en su gran mayoría me incomodaría recibirlos. Recuerdo que finalmente elegí el de probar tu golosina favorita porque era el único que no me incomodaba y que además tenía una incógnita, porque no sabía cuál era la golosina en cuestión, y que me haría conocer algo de vos…”
Alejandra Bocchio

“Mi primera impresión al entrar en la casa fue compartir un momento privado, mezcla de voyeur y reality show, pudiendo ver cuan privado son los límites de cada uno, y no solo los límites físicos, sino cuánto más podes ahondar en el otro. Yo elegí la canción, creyendo que todavía podía ahondar más en lo privado como si pudiera meterme en la cabeza para poder oírla. Y me hizo pensar en cuales son mis momentos de mayor privacidad y volví a mi canción, o seas canciones preferidas por días o semanas, ese momento cuando uno puede sentarse solo a escucharla pero también a escucharse a uno mismo como si la canción fuera solo la banda sonora de nuestra propia vida…”
Nicolas Rodriguez